lunes, 17 de marzo de 2014

#Escena 24 Toma 01: 300. El origen de un imperio

El grito de los 300 espartanos sigue resonando y su batalla de las Termópilas lejos de caer en el olvido está más presente que nunca. Sangre, espada y carne desnuda nos deleita en pantalla haciendo que las guerras de las que leímos y aprendimos cobren fuerza y sean tan realistas que queramos participar en ellas.
En esta ocasión la acción se traslada a las llamadas Guerras Médicas en el que el general llamado Temístocles persigue la ambición de que todas las ciudades libres de Grecia se unan y luchen contra el tirano persa Xerxes y su leal comandante Artemisia. Liderando un auténtico ejercito de valientes intentara impedir la invasión de Persia a su amada Grecia.
Sullivan Stapleton es la nueva cara que personifica al héroe griego, dando vitalidad, orgullo, ambición y una gran nobleza a ese sueño que nos inculco Leónidas de la libertad de los hombres. Temistocles reúne las cualidades no solo del brillante guerrero sino también de un hombre que ha estudiado a su enemigo y que emplea inteligentes tácticas para ganar terreno con menos medios. Stapleton ha hecho un estupendo trabajo dando tanto impulsividad en momentos claves como profundidad en su personalidad. La sorpresa en esta película nos la da Eva Green caracterizada como la comandante Artemisia, quien esconde mucho más que una sangrienta asesina, sino una inteligente manipuladora y con muy mal temperamento. En mi opinión Green no ha sido desechada como la mala de la película sino que ha atraído a la audiencia y la ha sorprendido y enamorado. Hans Matheson y Jack O'Connell son los soldados más leales que sí hacen bien pueden lanzar su carrera como ocurrió en su día con Michael Fassbender o Dominic West en "300".El pack la completado y nos ha alegrado volver a ver a Lena Headey como la reina Gorgo (ya con la popularidad de Cersei), Rodrigo Santoro como Xerxes y a David Wenham como Dilios, el único superviviente de las Termópilas. 
El director ha sido Noam Murro pero no os preocupéis, que para que el producto no se estropeara Zack Snyder se ha hecho con la función de productor y por que no, de guardián. La forma del argumento lo ha hecho de manera que actúa como precuela, secuela y paralela a la acción de 300 con lo que hace que sea muchísimo más completa, aunque sea ya un elemento muy recurrido últimamente en Hollywood (comentario en una entrada anterior). Escenas a cámara lenta, sangre a borbotones salpicando la cámara y grandes coreografías de espadas y luchas siguen permaneciendo como marca de la casa, para suerte del espectador. La banda sonora vuelve a ser espectacular con una canción final apoteósica de Black Sabbath. 
Una clase de historia de lo mas apasionante e hipnótica que parecerá corta y te dejara con más ganas de guerras épicas, personajes con un complicado pasado y gritos salvajes que resuenen en la sala. Si va a querer completar la narración nos faltará todavía una película más para la completar las Guerras Médicas. Imploremos por ello.

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